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Un soplo de brisa fresca

Sombras de luz de luna

AROMA DE ADIÓS

AROMA DE ADIÓS

Aun cuando fueras mar,

hecho espejo

en el que reflejar

tu huida y mi cansancio…

 

Aun cuando fueras tierra,

que me salpicase de hojas

marchitas y desaliento..

 

Aun cuando fueras indiferente

al dolor de este corazón, que desfallece,

herido por tus besos....

 

Aun cuando fueras sombra

que se esconde, cobarde,

de un amor que soñó ser eterno…

 

Aun cuando fueras aroma de adiós,

te amaría fatalmente, porque

no hallo vida más allá de ti.

 

No hallo vida sin ti,

ni aire, ni sueños. No hay magia,

ni ilusión. Sin ti no soy.

 

brissa

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VIEJO AMOR

VIEJO AMOR

Viejo amor, ya perdido en la memoria,

que un día lejano te asomaste

a mi ventana de sueños dormidos

y te quedaste.

 

Instalado tu tiempo en mi memoria,

convertido tú en sombra de mi sombra,

tus manos de poeta acariciaron

mis fantasías.

 

¿Qué fue de la alegría desmedida?

¿de la complicidad, de la ternura?,

¿de la ciega pasión irreductible

que nos vencía?

 

¡Qué lástima, nada ha de devolvernos

la luz, la magia o el loco arrebato,

ni los instantes en que hicimos temblar

al universo.! ©

Sofía B.

©

TE HE DE AMAR COMO NINGUNA

TE HE DE AMAR COMO NINGUNA

Llamaste un día a mi puerta

a pluma desenvainada,

y fue tu pluma palabra,

y tu palabra la espada

que atravesó mis sentidos.

Fuiste luz y sombra oscura;

hubo tiempos de hambre y frío

y cuando el frío arreciaba

yo buscaba tu palabra,

para que fuese mi guía

y el manto que me abrigara.

Y fue transcurriendo el tiempo..

La soledad y la pena

abatieron la esperanza.

Más, sin embargo en las noches

en que me alumbra la luna,

me devora la añoranza,

y huérfana de tu verbo

al viento lanzo mi empeño:

“te he de amar, como ninguna.”

MEMORIAS DE ÁFRICA

MEMORIAS DE ÁFRICA

(A Karen Blixen)


Yo tenía una granja en África.
Mi corazón era esclavo
del embrujo del alba
y el fuego del ocaso,
sobre las colinas Ngong,
se instalaba en mi alma
con cada atardecer.

Mimetizada
con la estepa keniata,
entre acacias, soñaba
sintiendo la armonía
que se adueña del espíritu,
con cada ocaso amarillo-naranja.

Convivieron en mi
los sueños y las normas.
La férrea voluntad,
junto con la debilidad de ser mujer
en un mundo diferente.

Contadora de cuentos,
-moderna Sherezade para Denis-,
fuí narradora de historias vivas,
memorias de una eterna aventura.

Atrás quedaron granja y amor.
Él, al pie de una terraza nivelada,
en la que dos leones otean el horizonte
y guardan su descanso.

Ahora, mi corazón
regresa cada noche al vuelo,
a visitar las colinas Ngong
en el crepúsculo, para narrar
nuevos relatos para Denis.

brissa

CONFESIONES

CONFESIONES

A mis cincuenta y tantos
he aprendido al fin
que cantidad y calidad
no tienen porqué estar reñidas.

He dejado de correr tras el amor
porque el amor llega solo,
calládamente, para quedarse
aunque no sea para siempre.

He hallado en la amistad
el más valioso de los tesoros,
porque es el único manantial
que fluye eternamente.

Ahora, me perdono una caída
y hasta cien,siempre que esté dispuesta
a levantarme, sacudir el polvo
y seguir caminando.

Se que cualquiera
que llegue a mi vida
y no lo haga para iluminarla
es alguien prescindible.

Creo en Dios, y si no existe
habrá que inventarlo,
solo por conocer la inmensa paz
que siente el corazón, cuando se eleva
en oración al universo.

Aún sigo acumulando sabiduría,
y me quiero más que siempre
y me tolero más que nunca,
a mis cincuenta y tantos.

brissa

NADA TE TURBE

NADA TE TURBE

http://www.youtube.com/watch?v=ijKuoVoEB84 

Nada te turbe.
Nada enrojezca el blanco nacarado
de tu dulce semblante.
No se trueque en mueca tu sonrisa,
ni se velen tus ojos.

No se aceleren tus pulsos.
Qué no cese su latido,
ni se encoja tu corazón
al hilo de la cruel certeza
en que a veces muda la vida.

No cabalgue tu sueño, desbocado,
por sombríos parajes de pesares.
No se ahogue en oscuros pozos
de frías lágrimas,
ni se aventure, perdido,
en el desierto de la sinrazón.

Que te envuelva la paz,
que desde mi desasosiego te deseo;
la ilusión, que desde la desesperanza
te ofrendo, envuelta en celofanes rojos
de pasión callada, aunque viva,
ausente, aunque cierta.

Brissa

CUANDO SUEÑO CONTIGO

CUANDO SUEÑO CONTIGO

Fotografía: Sofía Barral

 

Destellos tricolores.
Guirnaldas enredadas
entre blondos cabellos.
Dulces besos al aire.
Susurrados suspiros.
Dos bocas anhelantes,
entre pícaros guiños.
Dos coronas de orquídeas.
La ternura escanciada
en un vaso de plata.
Un aire de lujuria
tímido, comedido.
Corre el oro en tus venas,
en púrpura teñido,
tesoro que me ofrendas
y yo acepto. Dedico
a cambio mi presente:
descarnado cilicio,
verdugo de las carnes.
Mi palabra te brindo,
granada entre tus labios.
Para el alma, retiro;
cárcel para los sueños.
Se enciende tu deseo
cuando sueñas conmigo.
Sonríe el universo,
cuando sueño contigo.

Brissa

Fotografía: Sofía Barral

FUISTE TÚ

 

Fuiste tú, de repente,

como un rayo que todo lo invade,

que todo lo ilumina,

que todo lo arrasa…

Acribillando mis sentidos;

regándome de eternidad.

Fuiste tú, sin duda,

mi tormenta perfecta.

 

TE REGALO

 

Sí quieres te regalo una sonrisa,

Y tú, ¿tú qué me das?

¿Un sueño? ¿Un espejismo?

No, no quiero.

Sí quieres, te regalo un beso.

Y tú, ¿me das el olor de una nube?

No quiero. No.

Sí quieres, te regalo mi vida.

No, nada quiero a cambio.

EL HOMBRE QUE YO AMO

EL HOMBRE QUE YO AMO

Fotografía: Sofía Barral

 

El hombre que yo amo

sabe afrontar el gozo y la desdicha.

En la alegría festivo y optimista.

En el pesar sereno y resignado.

 

Valiente ante el dolor

afronta los reveses de la vida,

y orgulloso no inclina la cerviz.

 

A veces oscuro y taciturno,

se aleja quién sabe a que lugares

impenetrables y profundos.

 

Pero cuando regresa a mi regazo,

lo hace siempre rendido, enamorado,

y es un niño feliz y satisfecho.

 

No imagino ser, si él no existiera;

sin su presencia amante o esquiva.

Él es la luz y la sombra de mi vida.

 

Ángel o diablo, luz o tinieblas;

mientras mi alma baila en soledad

él acompaña siempre a mi tristeza.

 

Bien se que es inútil resistirse

al embrujo hechicero de sus ojos,

esclava soy, quiero su yugo,

él es mi inquietud y mi reposo.

DESTINACIÓ - DESTINO (brissa)

DESTINACIÓ - DESTINO  (brissa)

Fotografía: Sofía Barral

 

DESTINACIÓ

No eres el meu destí, no,

perquè el destí

és una cosa que succeeix

vulguis o no. I jo

he desitjat intensament

que em succeexis.

Però no eres el meu destí,

i vas passar de llarg.

 

DESTINO

No eras mi destino, no,

porque el destino

es algo que sucede

quieras o no. Y yo

he deseado intensamente

que me sucedas.

Pero no eras mi destino,

y pasaste de largo.

 

 

TU POEMA

TU POEMA

Fotografía: Sofía Barral

 

Paseé esta tarde sin compañía.

Sin pluma ni papel

con que escribir tu poema.

Así pues, habré de hacerlo

ahora que la luna llena

se apodera, altiva, del firmamento.

Te hago pues epicentro

de mi interés,

y aunque tu no la ves,

te brindo una sonrisa

de miel y de algodón,

para ese, tu corazón,

que presiento cansado,

y un beso descarado,

que envío a dónde ya no estén

los restos de los besos que te han dado.

 

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NO AMARTE NUNCA MÁS

NO AMARTE NUNCA MÁS

No amarse ahora, pero haber amado.
Julia Prilutzki Farny

 

Haber amado así, aun sin consciencia.

Haberte amado sin condiciones,

y guardar un recuerdo envenenado,

de agridulce sabor.

Haber amado, y ya no amarte,

o al menos presumirlo,

con la seguridad que sugiere

la presunta ausencia de sentimiento,

y tratar de vivir despues de ti,

sin ti, sin tus ausencias

sin tus silencios,

sin tu vacío, sin ti.

Alejar tu recuerdo,

envuelto en luz de luna.

Enterrarlo junto con la mirada

azul de tus ojos.

Enterrarlo junto a todo lo tuyo.

Anularte, dulcemente,

sin prisas,

aún evocando tus misterios.

No amarte nunca más.

a ti, que ya no estás,

que ya te has ido.

que nunca me has amado.

Evocarte desde el silencio.

y desterrarte para siempre.

Enviarte al olvido,

No amarte nunca más...

Alejarte tristemente

del recuerdo.

¡AY,...DE HABERLO SABIDO!

¡AY,...DE HABERLO SABIDO!

De haber sabido amor
que tu no me querías
Te habría amado menos
Mucho menos de lo que te amé.
(Rosa Lopez)


Si pudiese, hoy te diría,
que he perdonado.
Que no siento rencor.
Que nada queda,
que no sea cariño.

Te llenaría la cara
de besos imperceptibles,
y el alma de sonrisas …
Pintaría en tus ojos
el reflejo de un arco iris.

Y te diría
que comprendo tu cobardía.
Que comprendo
que te desvanecieses
en el laberinto sutil
de la evasiva.
Que bien sé de lo duro
que es decir “no”.

Te diría,
“Qué lastima amor.
Si yo supiera…
De haber sabido
que ya no me querías…”

Te diría,
cuanto duele
la pérdida total.
La ausencia absoluta.
No sentirme tan siquiera
dueña del aire o la palabra…

Si pudiera, te diría
que nunca te habría cobrado
mi dulzura. Que nunca
exigiría tributo por mi risa.

Que hay algo
mucho mas profundo,
mucho más grande.
Que nada tiene que ver
con soledades, penas o alegrías.
¡Mucho más grande.!

Te diría,
que amar es mucho más
que pedir, o esperar,
buscar o exigir.
Que el amor está
por encima de la carne.

Que el amor camina
sin destino,
a pecho descubierto.
Que viste de su propia belleza,
y lo transforma todo.

Te diría, que de haberlo sabido,
no habría invertido tanto sentir.
Que no hubiese sentido
tanto mi corazón.

Te diría,
que de haberlo sabido
no habría amado tanto…

No te amaría…

LUNA DE OTOÑO

LUNA DE OTOÑO

Cuántas letras que se quedaron sueltas
sin remedio.
Cuánta vida que pudo ser raíz
y es hoy astilla.
(Violeta Luna)


No recuerdo su última mirada.
Es hoy luna de otoño,
oculta entre las nubes,
sofocada su orla plateada
al igual que los sueños,
cuyas cenizas
ha dispersado el viento,
calladamente,
sin excesos, ni rabia.

Arrancadas las sombras
junto con los deseos,
para alojar la calma,
he borrado uno a uno cada surco
que dejaron las lágrimas
que llevaban su nombre.

Uno a uno, he ido recogiendo
los vidrios rotos de la esperanza;
y ahora yacen fríos, yertos,
entre tantos desechos,
sobre cualquier calzada.

Sofia B. (brissa)

HABLÉ DE TÍ

HABLÉ DE TÍ

Ayer le hablé de ti a la madrugada.
Al dolor que me asalta, y al desvelo
que nace de tu ausencia, y hasta al duelo
que reposa, al bies de mi almohada.

Hablé de ti a los sueños y a las sombras;
a la argentina luz de la mañana,
a la ardiente pasión, y al fiel deseo;
a mi profunda sed, y a la nostalgia.

A las aceras, a las vallas.
Al río que nos lleva.
A los anuncios breves,
por palabras.

Al amor que no te he confesado.
A tu fría tibieza.
Al triunfo de la razón,
y a mi tristeza.

Le hablé de ti a la luna,
a las estrellas.
Ofrecí mi regazo a la ternura,
sangré hasta la vergüenza;

sollocé amor al viento
y sentí el desaliento
que despierta
cuando ya no se sueña.
Sofía Barral

Alguien le puso música. Gracias Alfonso

Alguien le puso música. Gracias Alfonso

DE NUEVO SE ME VA

De nuevo se me va
y lo hace de puntillas,
¡tan en silencio!

Apenas fue tangible,
apenas fue un suspiro.
Leve caricia que rozó el alma,
soplo de brisa fresco.

Llegó sin avisar,
sin avisar me deja,
sin haber gozado del encuentro.
Se ha apagado su luz
y hasta su eco ha ensordecido.

Secaron las camelias
que cultivó en mi huerto.
Y aquí me quedo, yerma.
Sin despedida,
¡tampoco la quisiera.!

Más se que volverá,
aunque tenga otro rostro
y sean otras manos
las que me tienda.

Aunque sea otro oído
el que incline sobre mi pecho
para amar al compás de su latido.
¡Qué temor del momento!

Tampoco entonces cabrá la huida,
y de nuevo, me aferraré al instante,
me abrazaré al destello
de unas nuevas pupilas en las mías,
y me he de enamorar sin pretenderlo.

Sofía Barral

RESURGIMIENTO

RESURGIMIENTO

Sí en tiempo de silencio, recibiera
el destello de un rayo repentino,
que iluminase -aun brevemente-
algún pequeño trecho del camino,
disipando tristezas
o acorralando soledades,
¿sería errado el alumbrarme
bajo esa luz fugaz?


Sí en tiempo de dolor,
-aun clavada la espina-,
algún ave armoniosa
prendiese de mi pecho su hermosura,
¿no habría acaso de acogerla,
de buscar su consuelo,
ofrecerle cobijo y con ella gozar,
dando tregua a mi duelo?.

Aun en tiempo de frío,
reinando pena o desaliento,
puede llegar el mar hasta mi orilla,
para besar mis pies, y el viento
traerme aromas de jazmines,
y una pizca de amor que como yesca
prenda la llama del resurgimiento.

Sofía Barral

EL AMOR COMO CASCADA…

EL AMOR COMO CASCADA…


Si amor toma las riendas de mi vida,
si me conduce su mano sedosa,
podré esquivar tal vez esta porfía
que enfrenta al corazón y la cabeza.
Si palpitante mi naturaleza
me empuja hacia delirios amatorios,
calor, ternura son los abalorios
con que adornar mi día a día.
El pensamiento invitará al olvido,
y finalmente, el alma, distraída,
se alejará del paso enamorado,
por retomar consciente,
otro paso sereno y sosegado.
Mas todo ello durará un suspiro.
Retornará el amor como cascada,
manando entre la tierra farragosa,
y de esa tierra yerma y desolada
sin duda han de brotar miles de rosas,
frutos de primavera enamorada.

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MI ADICCIÓN

MI ADICCIÓN



Eres una adicción, me maravilla
este deseo de inhalarte,
de beberte,
de fumarte…
Arden mis labios de inquietud fogosa
en la falta de tu dulce sustento,
Tiemblan mis manos vacías,
en desconsuelo,
y qué estremecimiento, amor,
cuando me siembras.
Y tú, que tienes en tus ojos
el poder de arrancarme el desespero,
Tú, que posees en tu regazo
el lecho en que apoyar mi alma,
Tú que guardas en tu boca
la fuente eterna de la dulzura,
Tú que alborotas
la sangre que golpea mis sienes.
Tú, que me desordenas,
ignoras cómo duele tu nombre
cuando me sabe a ausencia.
No sabes como el ansia de tu aliento
me corre como un río por las venas.

PALMO A PALMO..

PALMO A PALMO..

En silencio te observo, mientras duermes
ausente del anhelo que provocas,
perdido en pos de quién sabe qué sueños.
¡Qué delirio tus labios entreabiertos!.
Qué ansia de tus muslos, asomando
entre pliegues de sábana indiscreta.
Abres los ojos perezosamente.
Ves en mis ojos el anhelo
de amarte en las caricias, y me llego
al bies de tus caderas,
por verte en el deseo arrebatado.
Va tornándose impaciente tu mirada,
tanto que se diría que mis manos
te queman como fuego en las entrañas,

y mi boca va ganando tus espacios,
palmo a palmo.
Y al sentir tu ansiedad, ¡ay, cómo crece
la osadía de mis labios!

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